Son un conjunto de conductas aprendidas de forma natural (y por tanto,
pueden ser enseñadas) que se manifiestan en situaciones interpersonales,
socialmente aceptadas (implica tener en cuenta normas sociales y normas
legales del contexto sociocultural en el que tienen lugar, así como
criterios morales), y orientadas a la obtención de reforzamientos
ambientales (refuerzos sociales) o auto-refuerzos.
No en vano, también son conductas asociadas a los animales, puestas de
manifiesto en las relaciones con otros seres de la misma especie. En el
caso de las personas, estas dotan a la persona que las posee de una
mayor capacidad para lograr los objetivos que pretende, manteniendo su
autoestima sin dañar la de las personas que la rodean. Estas conductas
se basan fundamentalmente en el dominio de las habilidades de
comunicación y requieren de un buen autocontrol emocional por parte del
individuo.
Tipos de habilidades sociales
Se pueden dividir las habilidades sociales en distintos tipos según
el criterio de clasificación que se utilice. Mediante una ordenación
temática clásica, aparecen 5 grupos:
Grupo 1: Primeras habilidades sociales
- Escuchar.
- Iniciar una conversación.
- Mantener una conversación.
- Formular una pregunta.
- Dar las gracias.
- Presentarse.
- Presentar a otras personas.
- Hacer un cumplido.
Grupo 2: Habilidades sociales avanzadas
- Pedir ayuda.
- Participar.
- Dar instrucciones.
- Seguir instrucciones.
- Disculparse.
- Convencer a los demás.
Grupo 3: Habilidades relacionadas con los sentimientos
- Conocer los propios sentimientos.
- Expresar los sentimientos.
- Comprender los sentimientos de los demás.
- Enfrentarse con el enfado del otro.
- Expresar afecto.
- Resolver el miedo.
- Auto-recompensarse.
Grupo 4: Habilidades alternativas a la agresión
- Pedir permiso.
- Compartir algo.
- Ayudar a los demás.
- Negociar.
- Empezar el autocontrol.
- Defender los propios derechos.
- Responder a las bromas.
- Evitar los problemas a los demás.
- No entrar en peleas.
Grupo 5: Habilidades para hacer frente al estrés
- Formular una queja
- Responder a una queja.
- Demostrar deportividad después de un juego.
- Resolver la vergüenza.
- Arreglárselas cuando le dejan a uno de lado.
- Defender a un amigo.
- Responder a la persuasión.
- Responder al fracaso.
- Enfrentarse a los mensajes contradictorios.
- Responder a una acusación.
- Prepararse para una conversación difícil.
- Hacer frente a las presiones del grupo.
En todos estos tipos de habilidades sociales generalmente se definen la asertividad y empatía como los ejes centrales. Ambas pueden afectar de forma notable las habilidades para relacionarse socialmente.